El estilo poderoso y de hondas resonancias líricas del maestro Guido López-Gavilán brilló este domingo en el concierto que su Orquesta de Cámara Música Eterna ofreció en la capitalina sala de conciertos Ignacio Cervantes. Tres intensas décadas cumple este año la agrupación, así que el programa recorrió de alguna manera hitos en la creación de su director y fundador.

La música de López-Gavilán honra la gran tradición universal haciéndola confluir con pautas y referencias evidentísimas del acervo cubano, en su maravillosa diversidad. El repertorio va desde temas de contenido dramático y delicada factura, al énfasis juguetón de orquestaciones más complejas, pletóricas de planos y conseguidos contrastes. La orquesta, integrada en su mayoría por instrumentistas muy jóvenes, está a la altura del entusiasmo de su líder.
Aplausos para los solistas: Camila Pizart (clarinete), Alejandro Cruz (violín), René Gómez Juztiz (chelo) y Niurka González (flauta). Atendieron ejemplarmente los matices de las composiciones. El coro Entrevoces, dirigido por la maestra Digna Guerra, interpretó piezas que exigieron de los cantantes precisión y expresividad. Y para el cierre, coro y orquesta se unieron en temas emblemáticos, como el conocido Guaguancó.
Particularmente significativo fue este concierto para el colectivo del periódico Trabajadores, pues también estuvo consagrado a las celebraciones de su aniversario 55. Buena parte de nuestros trabajadores estuvo allí y aplaudió con entusiasmo la entrega y el talento de los músicos.