Sus rostros no son ya los de aquellos jóvenes que el ocho de diciembre de 1977, llegaron a la Isla de la Juventud con la responsabilidad de desarrollar un movimiento teatral juvenil que satisficiera las necesidades y exigencias de ese público: Pinos Nuevos,desarrollando una dramaturgia propia de aquellos tiempos, dejando huellas en el quehacer teatral del país.
Esta tropa teatral les regaló hace unos a los trabajadores del sindicato de trabajadores de las Comunicaciones, la Informática y la Electrónica, la obra Mujer, símbolo de fortaleza, esa virtud que lleva por dentro cada colectivo de este gremio.
Con un espectáculo más universal, estilo depurado y maduro, donde el lenguaje gestual, el espacio y la palabra definen en su esencia la línea estética y estilística del colectivo, la dramaturgia de Mujer «enganchó» a todos por las historias de la vida cotidianas puestas sobre la tabla, acerca del maltrato; abuso psicológico y verbal hacia las féminas, el machismo, la poca valoración de ella, hombres dominantes y demás males.
Una vez más el elenco de Pinos… demostró que cuando los tiempos cambian y los códigos estéticos se renuevan, se deben asumir otras temáticas y modos de hacer, insertando una dramaturgia más abierta al contexto nacional y latinoamericano.
En el espacio, cargado de motivaciones, estuvo la Secretaria General de la Federación de Mujeres Cubanas en la Isla de la Juventud, quien, ante tantas emociones, asombros, llantos, risas y consejos, intercambió del Programa Nacional para el Adelanto de las Mujeres (PAM), el cual establece la necesidad de profundizar en los factores objetivos y subjetivos que, como expresiones de discriminación, persisten en la sociedad cubana y obstaculizan un mayor resultado en lo económico, político, social y familiar.
Igual habló de las leyes que las protegen, tipos de abusos, ejemplos de estos , qué hacer en caso de sentirse violentada, reprimidas, a dónde pueden dirigirse y otras aristas de la violencia intrafamiliar.
La actividad logró su fin: sensibilizar al público. Además de hablarles de empoderamiento e inspirarlo a reconocer su valor y buscar ayuda, así como a los hombres, a sumar adeptos en esta lucha contra la violencia de género.
En diálogo ameno y coloquial se fomentó la empatía hacia las víctimas, ayudando al público a comprender sus experiencias y emociones para generar cambio de actitudes y comportamientos. Además de ser una forma de distracción y elevar la cultura en los trabajadores del sector de las comunicaciones.
Muchos cogían notas para accionar, ya sea desde el barrio, en pos del PAM, de la lucha contra la violencia de género y cómo pudieran incentivar a hombres a convertirse en aliados de esta batalla silenciosa.
Sin duda, los trabajadores del Sindicato de las Comunicaciones, la Informática y la Electrónica, disfrutaron de la obra teatral, proyectada a propósito de celebrarse un aniversario más del natalicio de Celia Sánchez Manduley y otro de su desaparición física.
Prolongados aplausos para Greivy Martín Pantoja y Yuslaydis Rodriguez Guerra, actrices encargadas de «regalar» una tarde diferente, donde la diversión, entretenimiento, desconexión de lo digital y pasar tiempo de calidad con amigos o compañeros fue inolvidable.
No faltó el intercambio con los trabajadores acerca de temas en cuestión, a cargo de la secretaria general de la Federación de Mujeres Cubanas en el territorio Ania Rivera Abella.
La secretaria general del Sindicato de los trabajadores de las Comunicaciones, la Informática y la Electrónica, Yanet Almarales Wilson, expresó que Mujer los hizo estar alertas de cuánto dolor aún cala hacia el interior de algunos hogares, sin dejar de sentir también satisfacción porque la mujer de la obra se dió a su lugar y salió del chantaje, la agresión y el abuso.
Subrayó, también, que esta actividad fue como parte de la jornada por el día del trabajadores de las comunicaciones y justo escogieron el teatro como método o medio para desarrollar esa sensibilidad y lograr aunar más rostros a favor de la no violencia de la mujer.
«En busca de transformar modos de actuación e ir eliminando las causas y condiciones que generan violencia de género en las familias, si se concibe una atención integral desde los grupos intersectoriales, en articulación con los agentes sociales y comunitarios, que permita el tratamiento personalizado para cada uno de los casos», dijo Yanet Almarales Wilson.
Más acciones
Otra actividad de la jornada por el «cumple» de los comunicadores, fue el donativo alimenticio realizado al Hogar Materno de Nueva Gerona, como colofón del abanico de iniciativas.
«Con este aporte, fruto de la cosecha de los canteros de las casas de los trabajadores del sector, constituyó un acto que va más allá de una simple entrega de productos, fue una manifestación de empatía, conexión, esperanza y apoyo hacia las mujeres que están en una etapa crucial de sus vidas.
«Más allá de lo donado, fue el apoyo al Programa Materno Infantil, el cual define la vida y también el futuro del país, prioritario asunto para el Gobierno cubano, para seguir enrumbando medidas que permitan que Cuba siga registrando, en los últimos años, cifras de mortalidad infantil que la ubican dentro de los 35 países del mundo con la tasa más baja», amplió Almarales Wilson.
Otra vez Yanet y su «tropa» de Comunicaciones dan muestra de cómo detrás de esos obreros que llevan el color azul como aliado, hay una compacta pieza que tararear a diario: «A Cuba hay que quererla, a Cuba hay que vivirla, antes de tener el mal gusto de herirla», cantada e interpretada por Raúl Torres.