Banderas, música patriótica, consignas, himnos de guerra y victorias, colmaron las calles de Santa Clara. Se rememoró así la épica jornada del 6 de enero de 1959 en que Fidel entró triunfante a esta la ciudad comandando la Caravana de la Libertad.
La historia vivida hace 60 años atrás y su continuidad se unió en un simbólico asalto a la historia entre aquellos que integraron la Columna #1 José Martí y los jóvenes y pioneros destacados de la provincia que evocaron el acontecimiento.
Desde Placetas, por toda la carretera central, luego por la calle Maceo hasta el parque Leoncio Vidal, transitó la caravana.
En el acto central, presidido por Julio Ramiro Lima Corzo, primer secretario del Partido en Villa Clara y Alberto López Díaz, presidente del gobierno en el territorio, se rememoró al líder histórico de la Revolución cubana. Asimismo Zoila Nibeisy Delgado, primera secretaria de la UJC en la provincia, en las palabras centrales patentizó que la joven generación apoyará el próximo 24 de febrero el Referendo Constitucional en el que se votará por Cuba y la Revolución. A la vez comparó la realidad neocolonial de la isla de 1959 con las conquistas logradas en estas seis décadas de construcción de un proyecto social humanista y solidario.
De las palabras de #Fidel al pueblo de Santa Clara, el 6 de enero de 1959: «¿Por qué no he de creer que el pueblo sea el mejor gobernante, si creí —cuando nadie lo creía— que el pueblo era el mejor guerrero?». #/#YoVotoSí a la nueva Constitución #NosotrosVotamosSí #SomosCuba pic.twitter.com/kJfF73HFkR
— Miguel Díaz-Canel Bermúdez (@DiazCanelB) 6 de enero de 2019
Estuvieron presentes integrantes de la Columna #1 José Martí que dirigiera el Comandante en Jefe, a quienes les fue reconocida su valiosa contribución histórica, además miembros de la Columna #8 Ciro Redondo así como combatientes de otras epopeyas y el pueblo de la ciudad.
El transito de la Caravana de la Libertad por toda Cuba es considerado un acto de unidad de la Revolución triunfante, rememorarla refuerza los valores conquistados y la solidez de una nación que no olvida sus días de gloria.