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En honor a los caídos

Próximo a la celebración del aniversario 71 de los asaltos a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, los recuerdos se imponen y reviven anécdotas en cada colectivo para recordar aquella epopeya, con la cual se pretendía hacer una revolución y así eliminar los problemas sociales existentes en la salud, la educación y el trabajo que sumergían a las clases más pobres.

Fotos: La Autora

Una de las historias más traídas y llevadas es cuando la caída al agua de Roque, uno de los 82 expedicionarios del yate Granma, epopeya continuadora de las acciones del 26 de Julio de 1953.Roque subió al techo del puente para divisar la luz del faro de Cabo Cruz, se sujetó pero cae al mar por un bandazo provocado por la marea; comenzó su búsqueda de inmediato en medio de la oscuridad, el mal tiempo y la noche cerrada impedían encontrarlo a pesar de las linternas, estuvieron como una hora angustiados ante su posible pérdida.

“¡No podemos perder un hombre de ninguna manera!, aún no hemos comenzado el combate y ya tenemos una baja, seguiremos buscando”, les dice Fidel y se vira al capitán de la nave, Onelio Pino y le pregunta:

“¿Qué rumbo traíamos? Navega un poco en esa dirección y vira luego exactamente en la trayectoria contraria”; así se realizó la maniobra, de pronto se escuchó un grito casi apagado, pero suficiente para guiar a la nave hacia allí, no podía ser otro que Roque, su experiencia como marinero lo salvó. Con una soga y con bastante esfuerzo, lograron rescatarlo. La alegría a bordo fue tremenda.

Cómo no hablar de aquellos tildados de “locos”, que no era más que la  llamada Generación del Centenario, nombre salido porque el 26 de julio de 1953, al cumplirse 100 años del nacimiento de José Martí, esos “locos” revivieron sus enseñanzas patrióticas y antimperialistas, al iniciar con el asalto a los cuarteles Moncada, en Santiago de Cuba y Carlos Manuel de Céspedes, en Bayamo, la nueva gesta emancipadora de nuestro pueblo.

Muchos hablan del grupo principal, dirigido por Fidel, que llegó según lo previsto hasta una de las postas, la No. 3, la desarmó y traspuso la garita. Pero una patrulla de recorrido que llegó inesperadamente, y un sargento aparecido de improviso por una calle lateral, provocaron un tiroteo prematuro que alertó a la tropa y permitió la movilización rápida del campamento. La sorpresa, factor decisivo del éxito, no se logró, la lucha se entabló fuera del cuartel y se prolongó en un combate de posiciones.

El ataque fue un fracaso, terminó en una derrota militar; sin embargo, tuvo una trascendencia extraordinaria para el pueblo cubano y para el movimiento de liberación nacional que se iniciaba, les enseñó a convertir los reveses en victorias.

Después de esto la dictadura reaccionó con una brutal represión y Batista ordenó asesinara a diez revolucionarios por cada soldado muerto en combate, los asaltantes prisioneros fueron torturados antes de ser ultimados, y después se les presentó como caídos en combate.

Por estos días cobra vigencia la frase convertir los reveses en victorias y más en la Isla de la Juventud donde sus habitantes son partícipes de un Programa de Desarrollo Integral no exentos de altas y bajas, pero que cada vez nos enseña a organizarnos mejor si queremos alcanzar las metas propuestas.

Este aniversario 71 del Moncada ya abre en los colectivos una estela de victorias que descorreremos con detalles, la epopeya invita a sacar a la luz nuestras glorias en honor a los caídos.

Justo en esa impronta aparece la inauguración de obras sociales por la efeméride, con la presencia de las máximas autoridades del territorio, además de Elier Ramírez Cañedo, Miembro del Comité Central del Partido y del Consejo de Estado y diputado a la Asamblea Nacional del Poder Popular por la Isla de la Juventud.

Como parte de las obras se encuentran la sala de los Moncadistas en el Monumento Nacional Presidio Modelo; el consultorio del Médico y Enfermera de la Familia siete, del consejo popular Micro 70 con una nueva marquetería, pintura y otros elementos vitales para el confort y gracias al apoyo del sector transportista. También el cuatro, en el consejo popular Abel Santamaría, que ahora exhibe mejor confort, pintura, arreglos para el abasto de agua, gracias a jornadas de empeño de los trabajadores del Mincin. Y el 11, en el consejo popular 26 de Julio, que contó con la labor de la Empresa Recuperadora de Materias Primas, allí se logró cambiar su imagen, y resolver afectaciones con la electricidad.

Entre los nuevos locales sobresale, asimismo, en la Empresa de Bebidas y Refrescos de la Isla de la Juventud, el laboratorio que permitirá evaluar la calidad de los productos que hoy se venden al pueblo, así como la barrera sanitaria. Mientras en la Empresa Cárnica se inauguró la cámara de frío y se remodeló el laboratorio ahora con mejores condiciones en el área de microbiología.

Allí Osbel Lorenzo, primer secretario del Partido, hizo el llamado a recuperar la producción, a evitar los hechos de delito y corrupción e instó al colectivo a mantenerse firmes a favor del desarrollo y la alimentación del pueblo pinero. Suman unas 14 obras que se impulsaron aquí como parte del movimiento sentir pinero, dividido en varias etapas de trabajo, que si bien no es un récor si lleva una buena marca en honor a la efeméride del Moncada y a los caídos en esta jornada.

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