Por Ana Margarita González y Lourdes Rey Veitía
Cuba se ha quedado rezagada en los ferrocarriles, “un transporte insustituible”, como lo calificara Fidel Castro en la inauguración del primer tramo de la Vía Central Oliver-Calabaza, cerca de Placetas, el 29 de enero de 1975, cuando argumentó: “Dadas las características de nuestra isla, larga y estrecha, con una longitud superior a los mil kilómetros, económicamente no hay en grandes distancias por tierra ningún sistema de transporte superior a él, tanto para cargas como para pasaje”.
El ingeniero Hugo Rodríguez Montejo, especialista de la Dirección de Transportaciones de Carga, comunicó que el año precedente se logró mover el 91 % de las mercancías planificadas y se afectaron mayormente los derivados de la caña de azúcar, combustibles, alimentos importados y harina de trigo.
Respondiendo a las indicaciones del Gobierno, desde el segundo semestre del 2019 periplos que se hacían con medios automotores se hicieron en el ferrocarril, con el consiguiente ahorro de combustibles y aumento del cumplimiento de los planes, destacando el traslado de cervezas, agua embotellada y refrescos, tuberías plásticas, contenedores refrigerados desde Mariel hacia Oriente, y de cereales del puerto de Cienfuegos a Camagüey.
Para alegría de los cubanos, en los últimos meses resurgió la transportación de pasajeros, incluso hasta Holguín después de unos 14 años. Desde la entrada en funcionamiento de los nuevos coches chinos se han transportado 400 mil 800 pasajeros en 411 viajes, lo que evidencia la utilidad de este servicio, sobre todo en las largas distancias que cubren los trenes nacionales.
Solcar entró por buen carril
La Empresa Constructora de Vías Férreas Comandante Tony Santiago (Solcar), del municipio villaclareño de Placetas, se recompuso de los malos pasos que tuvieron en los últimos períodos.
En el 2019 Solcar, única entidad de su tipo en el país capaz de examinar y eliminar la mayoría de los desperfectos que presenta el camino de hierro de la isla, entró por el carril y obtuvo la sede del acto nacional por el Día del Trabajador Ferroviario, 29 de enero, fecha en que el líder histórico de la Revolución cubana, Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, inaugurara en 1975, en este propio municipio, el primer tramo de la reconstrucción del ferrocarril.
Entre los resultados que avalan el reconocimiento se encuentra haber sobrecumplido el plan de reparaciones capitales e instalaciones de carriles largos soldados, el diagnóstico de puentes, el mantenimiento mecanizado, la chapea del vial y la fabricación de estructuras metálicas, todas estas tareas realizadas con calidad probada.
Para ello contaron con el apoyo de los innovadores, con las brigadas que laboran a lo largo de, la nación teniendo como premisa el ahorro de portadores energéticos, y además con trabajadores de la empresa Nicarotec, de Holguín, quienes recuperaron cuatro grúas viajeras que mueven las inmensas estructuras metálicas que aquí se procesan.
Las brigadas de Solcar
Únicas de su tipo en el país las brigadas de Solcar sustituyeron 33 km de carriles de 12,5 metros por rieles de 300 metros, así como la recuperación capital de 20,2 km en la línea central entre Ciego de Ávila y Camagüey, y recibieron mantenimiento con equipos especializados 962 km, además se emprendieron obras en diferentes ramales.
De altísima envergadura resultaron los trabajos ejecutados en tres puentes dañados de manera total por la tormenta subtropical Alberto, en Cienfuegos, los que requirieron de una complejidad técnica superior.
El colectivo produjo en el mes de enero del 2020 el primer carril largo soldado de 1,8 km. Se prevén para este año instalar otros 30 km de carril largo soldado para la Zona Especial de Desarrollo Mariel, específicamente entre Guanajay y Artemisa, y continuar con las reparaciones en Gaspar, Ciego de Ávila.
La última importación de carriles a Cuba sucedió en el 2017. La estrategia de recuperación de estos, a partir de recopilar los que se encuentran en ramales que serán eliminados o aquellos dañados en algunos tramos, ha propiciado la sustitución de importaciones de 5 millones de dólares en los años 2018 y 2019, y se pronosticó lograr igual cifra en el 2020.
A dichos carriles se les aplica un proceso que comprende resanar perjuicios, pulir el metal, alinearlo, aplicar un ultrasonido para detectar deficiencias internas; con el fin de devolverles las propiedades de durabilidad y flexión, y luego regresarlos a la vía.
El programa de rescate del ferrocarril cubano incluye, entre otras, estas acciones, con el propósito de aumentar la velocidad de los trenes por vías cada vez más seguras para favorecer la eficiencia en el trasiego de mercancías y pasajeros.
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