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La otra esquina

Blanca Rosa Blanco
Blanca Rosa Blanco, protagonista de la telenovela.

Está más que visto y comprobado: cuando hay sensibilidad, buen gusto y ganas de trabajar, la disponibilidad de recursos no es definitoria. Influye, claro que influye, pero no determina calidades definitivas. ¿Es que La otra esquina contó con mucho más dinero que otras producciones del patio? Seguramente se hizo con lo mismo que otras, pero los resultados convencen. Ha sido, a todas luces, una de las mejores propuestas de los últimos tiempos.

De acuerdo, no encajó precisamente con la idea que nos hemos hecho de un folletín televisivo. Estuvo en ese término medio de tantas otras telenovelas cubanas: entre el melodrama tradicional y la serie de autor. La historia estuvo bien contada, no hubo puntos muertos. Los conflictos estuvieron bien planteados. Los personajes se construyeron desde la humanidad.

La otra esquina se ocupó del devenir de las relaciones humanas, con muchos de los matices del día a día, ampliando el espectro para que también cupieran, en diálogo coherente, ciertas problemáticas de la sociedad cubana contemporánea. Ese contexto fue recreado con verosimilitud y responsabilidad.

Quizás incomodó un poco la visualidad, que se regodeó en tonos más bien lúgubres, penumbrosos. Es evidente que el recurso de la cámara en mano se usó más de la cuenta: hubo escenas que no necesitaban esa inestabilidad, que siempre tiene implicaciones dramáticas. Los blancos, en no pocas ocasiones, explotaron; hubo exceso de saturación en algunas escenas…

Pero la fotografía fue interesante, pródiga en sugerentes composiciones y con un excelente aprovechamiento de los primeros planos, algo que se hace poco en estos lares.

Aplausos también para la banda sonora, en la que se incluyeron hermosas canciones de creadores contemporáneos. Ojalá se hubieran usado más en los capítulos: las telenovelas cubanas pueden hacer mucho más en la promoción de lo mejor de la música nacional.

En resumen: Es probable que La otra esquina no haya marcado un gran hito en nuestra teledramaturgia. Pero tampoco será una telenovela para olvidar enseguida.

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